Equipe su aparcamiento sin tocar su contrato EDF.
El reto de equipar una empresa con IRVE no es el coste de los puntos de carga, sino la potencia eléctrica. Con Spark Pilot y el load balancing nativo de Sparklin, despliega 15, 50 o 140 puntos de carga sin renegociar su contrato EDF y sin obras de refuerzo.
Cuatro obstáculos que nadie había previsto.
El obstáculo Enedis. Añadir puntos de carga aumenta el consumo del emplazamiento. Si supera la potencia contratada, hay que renegociar el contrato y esperar a que Enedis intervenga. Plazo observado: 6 a 12 meses en las zonas densas. Para una pyme que solo quería instalar unos cuantos puntos de carga, es un jarro de agua fría.
El obstáculo presupuestario. Un punto de carga de 22 kW cuesta entre 1 500 y 4 000 €. Multiplicado por diez ubicaciones, la factura supera los 30 000 € antes incluso de las obras, el cableado y el cuadro eléctrico dedicado.
El obstáculo operativo. ¿Quién gestiona los puntos de carga? ¿Quién decide quién carga y cuándo? ¿Cómo evitar que los mismos empleados monopolicen las tomas? ¿Cómo hacer el seguimiento de los consumos para reembolsarlos o refacturarlos?
El obstáculo técnico invisible. Sin una gestión inteligente, diez puntos de carga de 7 kW activos simultáneamente pueden superar el límite contratado con EDF, con penalizaciones que pueden alcanzar varios miles de euros al mes.



Lo que Sparklin cambia, punto por punto.
Una respuesta directa, técnica y documentada a cada uno de los cuatro obstáculos.
El load balancing elimina el obstáculo Enedis
Spark Pilot supervisa en tiempo real el consumo eléctrico total del emplazamiento y reparte la potencia disponible entre todos los puntos de carga activos. Si su contrato permite 100 kW y el edificio consume 70, Spark Pilot distribuye los 30 kW restantes entre los vehículos en carga, cada segundo, de forma automática. Resultado: cero superaciones, cero penalizaciones EDF, cero intervención de Enedis.
Un CAPEX dividido entre cinco gracias a la carga lenta
Un empleado que llega a las 9h y se marcha a las 18h dispone de nueve horas de carga. A 3,7 kW, son 33 kWh recuperados, suficientes para recargar por completo la gran mayoría de los vehículos eléctricos del mercado. Una Spark Plus cuesta menos de 300 €, frente a los 1 500 a 4 000 € de un punto de carga de 22 kW. Para diez ubicaciones, la diferencia de CAPEX es del orden de 25 000 €.
Una gestión de accesos sin fricciones
Cree comunidades, defina accesos prioritarios, reserve puntos de carga para un grupo de usuarios. Spark Pilot se adapta a la organización de la empresa. El responsable del emplazamiento añade o retira accesos en pocos segundos desde la interfaz web. Cada sesión queda registrada con el nombre del empleado, el vehículo, la duración y la energía consumida.
Visibilidad total para el gestor de flota
Panel de control en tiempo real, informes mensuales exportables, vista multisede centralizada. Los datos alimentan los reportings de RSE, las declaraciones fiscales y los análisis del coste de propiedad. Para las empresas con varias sedes, Spark Pilot centraliza la supervisión del conjunto de los aparcamientos —sede central, agencias, tomas en domicilio— desde una única interfaz.
Pyme industrial · 45 empleados · 15 vehículos eléctricos
| Indicador | Solución Sparklin | Puntos de recarga rápida clásicos |
|---|---|---|
| Coste del material (15 puntos de carga) | 4 200 € | 14 000 € |
| Obras e instalación | 22 500 € | 37 000 € |
| Renegociación del contrato EDF | Ninguna | ~ 2 000 € + 6 a 12 meses |
| Suscripción Spark Pilot | ~ 75 € / mes | ~ 200 € / mes |
| Riesgo de superación | Nulo (load balancing) | Elevado sin gestión |
| Plazo de puesta en servicio | 3 a 6 semanas | 6 a 12 meses |
| CAPEX TOTAL | 26 700 € | 51 000 € |
El ahorro de CAPEX representa para una pyme más de 30 000 € reinvertibles en su negocio principal. Y el plazo de puesta en servicio reducido de 6–12 meses a 3–6 semanas significa, en términos concretos, que sus empleados cargan este verano, no el año que viene. Hipótesis: Spark Plus a 300 €/unidad, instalación 200 €/punto de carga; puntos de carga rápidos 2 000 €/unidad, instalación 500 €/punto de carga.
Lo que dice la ley, y lo que eso cambia para su presupuesto.
Decreto terciario
Los edificios terciarios de más de 1 000 m² tienen obligaciones de reducción del consumo energético. La instalación de puntos de carga con load balancing contribuye al control del consumo eléctrico del emplazamiento y puede valorizarse en el reporting OPERAT gracias a los exports de consumo.
Ley LOM
La ley de orientación de las movilidades fija obligaciones crecientes de equipamiento con puntos de carga para los aparcamientos de empresa con motivo de las obras de renovación o construcción. Anticiparse evita adecuaciones a la normativa impuestas, a menudo más costosas cuando se hacen con urgencia.
Ventajas fiscales
Los costes de instalación y de explotación son deducibles en condiciones favorables. El reembolso de los gastos de carga a los empleados, documentado con los datos de Spark Pilot, está exento de cargas sociales bajo condiciones de gastos reales justificados.