⚡ Técnico · 10 min de lectura

Load balancing: cómo desplegar 50 puntos de recarga sin refuerzo eléctrico de EDF

El load balancing dinámico es la tecnología clave que permite a las empresas desplegar masivamente puntos de recarga IRVE sin modificar su contrato de potencia con Enedis. En concreto, es lo que separa un proyecto exitoso de una factura eléctrica multiplicada por tres.

¿Qué es el load balancing en IRVE?

El load balancing — o reparto dinámico de potencia en español — es un mecanismo de software que gestiona en tiempo real la potencia eléctrica distribuida a cada punto de recarga de una misma instalación. A diferencia de una instalación clásica, donde cada punto de recarga dispone de una potencia fija e invariable, el load balancing adapta de forma permanente la asignación en función de:

  • el número de vehículos conectados simultáneamente
  • la potencia residual disponible en el cuadro general del edificio
  • las prioridades configuradas (flota > colaboradores > visitantes, por ejemplo)
  • las franjas horarias definidas por el gestor

El objetivo es sencillo: no superar nunca la potencia contratada con Enedis, sean cuales sean las condiciones de uso del aparcamiento.

💡 ¿Lo sabías?

Sin load balancing, instalar 20 puntos de recarga de 7,4 kW representa teóricamente 148 kW de potencia simultánea. Con un contrato de edificio de 100 kW, cada sobrepasamiento es facturado de 3 a 5× la tarifa normal por Enedis — y puede desencadenar penalizaciones contractuales.

¿Cómo funciona el load balancing con Spark Pilot?

Spark Pilot, la plataforma de supervisión de Sparklin, integra de forma nativa un módulo de load balancing. Su funcionamiento se basa en tres componentes:

1. El sensor de potencia principal

Se instala un sensor de teleinformación (o un contador comunicante Linky) en el cuadro general del edificio. Este transmite en tiempo real la potencia consumida por el conjunto de la instalación — calefacción, iluminación, ascensores, equipos informáticos. Spark Pilot dispone así de una visión precisa de la potencia disponible para la recarga en cada instante.

2. El cálculo de reparto en tiempo real

Cada 30 segundos (configurable), Spark Pilot recalcula la potencia asignada a cada punto de recarga activo. El algoritmo aplica la regla: potencia disponible para recarga = potencia contratada − consumo del edificio en curso − margen de seguridad. Esta potencia se reparte después entre todos los puntos de recarga según las prioridades configuradas.

3. La comunicación OCPP 2.0.1

Los puntos de recarga Sparklin (Spark 1, Spark Plus) se comunican mediante el protocolo OCPP 2.0.1 con Spark Pilot. Es este canal el que permite a la plataforma enviar las consignas de potencia en tiempo real, y a los puntos de recarga reportar instantáneamente su consumo efectivo. La latencia de extremo a extremo es inferior a 500 ms.

Ejemplo concreto: 50 puntos de recarga en una instalación de 200 kVA

Tomemos un caso real de despliegue de Sparklin en un cliente industrial de Île-de-France:

Parámetro Sin load balancing Con Spark Pilot
Puntos de recarga desplegados 50 puntos de recarga 3,7 kW 50 puntos de recarga 3,7 kW
Potencia teórica máx. 185 kW 185 kW
Refuerzo del contrato Enedis +185 kW requeridos 0 kW
Coste de obras de ingeniería civil 35 000 – 80 000 € 0 €
Sobrepasamientos Enedis/año 12 a 18 episodios 0
Ahorro anual estimado 9 000 – 15 000 €/año

En la práctica, en esta instalación, nunca más de 22 vehículos recargan simultáneamente a plena potencia (tasa de simultaneidad: 44%). Spark Pilot reparte los 200 kVA disponibles entre estos 22 puntos de recarga activos, garantizando en promedio 9 kW por vehículo — es decir, una recarga completa en menos de 5 h para la mayoría de los vehículos de flota.

¿Qué impacto tiene en la factura eléctrica?

La factura eléctrica profesional en Francia (tarifa HTA o BT > 36 kVA) se descompone en dos partidas principales:

  • La parte de energía: el coste de los kWh realmente consumidos — esta parte aumenta mecánicamente con la recarga eléctrica, pero de forma previsible y controlada.
  • La parte de potencia (término fijo): el coste de la potencia contratada con Enedis. Es aquí donde el load balancing marca toda la diferencia.

Sin load balancing, una empresa que despliega 30 puntos de recarga de 7,4 kW a menudo debe aumentar su potencia contratada de 100 a 180 kW — lo que se traduce en un incremento del término fijo anual de 8 000 a 14 000 €, independientemente del consumo real.

Con Spark Pilot, este aumento es nulo o marginal. El ROI de la suscripción a Spark Pilot (a partir de 1 200 €/año por instalación) se alcanza generalmente en 3 a 6 meses solo gracias al ahorro en la parte de potencia.

Load balancing estático vs dinámico: ¿cuál es la diferencia?

Existen dos enfoques de load balancing, con prestaciones muy diferentes:

El load balancing estático

La potencia máxima se divide entre el número total de puntos de recarga y se asigna de forma fija. Ejemplo: 100 kW / 20 puntos de recarga = 5 kW por punto, de forma permanente, estén o no los coches conectados. Sencillo de implementar, pero muy ineficiente: los puntos de recarga desocupados «bloquean» potencia inútilmente.

El load balancing dinámico (Spark Pilot)

La potencia se reparte únicamente entre los puntos de recarga activos, en tiempo real. Si solo 8 de los 20 puntos están ocupados, cada uno recibe 100/8 = 12,5 kW en lugar de 5 kW. Los vehículos recargan 2,5 veces más rápido por un coste global idéntico. Es el estándar adoptado por Spark Pilot y requerido por la norma OCPP 2.0.1.

⚡ Equilibrado de carga estático
  • Potencia fija por punto de recarga
  • Ineficiente si la tasa de ocupación es variable
  • Sencillo pero costoso en potencia
  • No tiene en cuenta los demás usos del edificio
🚀 Equilibrado de carga dinámico (Spark Pilot)
  • Potencia ajustada en tiempo real
  • Optimización continua según el uso real
  • Integra el consumo del edificio
  • Conforme con OCPP 2.0.1 — interoperable

Obligaciones reglamentarias LOM y load balancing

Desde el decreto LOM 2021-1246, todo despliegue IRVE en un aparcamiento de más de 10 plazas debe incluir una gestión de la energía que permita evitar los sobrepasamientos de potencia. En la práctica, esta obligación se traduce en la obligación de desplegar un sistema de load balancing en cuanto varios puntos de recarga comparten la misma fuente de alimentación.

A partir de julio de 2026, los controles de la DREAL estarán activos y podrán imponer multas de hasta 75 000 € por aparcamiento no conforme. Un aparcamiento equipado con puntos de recarga sin gestión inteligente expone por tanto a su explotador a un doble riesgo: financiero (sobrepasamientos de Enedis) y reglamentario (multas LOM).

Lista de verificación antes de desplegar tus puntos de recarga

Antes de lanzar un proyecto IRVE, estas son las preguntas que debes plantearte para evaluar tu necesidad de load balancing:

  1. ¿Cuál es la potencia contratada actual de tu instalación? (en tu factura de EDF/Enedis, en kVA o kW)
  2. ¿Cuál es la potencia de pico actual del edificio? (a solicitar a tu gestor técnico)
  3. ¿Cuántos puntos de recarga prevés desplegar? ¿y a qué potencia unitaria?
  4. ¿Cuál es la tasa de simultaneidad estimada? (generalmente del 30 al 50% en un aparcamiento de empresa durante el día)
  5. ¿Hay picos de consumo previsibles en tu instalación (llegada de los colaboradores por la mañana, salida por la tarde)?

Si la potencia acumulada de los puntos de recarga supera el 50% de tu potencia contratada, el load balancing dinámico es indispensable. Sparklin ofrece una auditoría de potencia gratuita que responde a todas estas preguntas en 48 h.

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